Improvisar siempre me saca de la rutina, convierte las líneas rectas en curvas cerradas y trae infinidad de mariposas a mi estómago.
Tenía tiempo libre, hidrolatos de fresa, de pomelo y de piña recién hechos, una cantidad indecente de restos de aceites sin utilizar y una bolsa enorme de cera emulsionante que pedí por equivocación, así que he decidido comerme la mañana a cucharadas...literalmente.
El cuerpo me pedía una crema o leche fresquita, hidratante, ahora que los fríos nos han dado por fin la espalda. Veamos: aceites vegetales, hidrolatos de frutas, emulsionante, aceites esenciales y conservante.
Una cuchara como arma (sin báscula), una receta improvisada.
La receta
2 cucharadas soperas de aceites vegetales
6 cucharadas soperas de agua (o hidrolato)
1/2 cucharada sopera de emulsionante
3 gotas de aceites esenciales
2 gotas de conservante
Aceites vegetales: caprylis, almendras, caléndula, cártamo. Hidrolatos: grosella, fresa, piña y pomelo. Aceite esencial de pomelo, fragancia de piña. Cera nº2.
Método de la emulsión clásica aceite en agua, en caliente.
Estoy muy contenta con los resultados, el olor (el olor...), el tacto en la piel, espumoso y untuoso, no graso. Y también porque esta receta base para primavera y verano es una manera de reciclar y aprovechar todos esos restos de ingredientes que tengamos por casa.
Que aproveche!
Mostrando entradas con la etiqueta leche corporal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leche corporal. Mostrar todas las entradas
jueves, 29 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)